Lelio y Lisli Basso

Lelio Basso

Nació el 25 de diciembre de 1903 en Varazze (Savona). En 1916 se mudó a Milán, donde cursó el Bacillerato Berchet y se afilió al movimiento juvenil socialista. En los primeros años veinte escribió para periódicos de la izquierda socialista y liberal y estableció una relación de amistad y colaboración con Piero Gobetti. Se acercó a las posiciones neoprotestantes de la revista “Concientia” y colaboró con “Quarto Stato” de Nenni y Rosselli, en tanto que contribuía a la organización del movimiento antifascista. En 1928 dirigió la revista “Pietre” y en abril del mismo año fue detenido y confinado en la isla de Ponza. En 1934 colaboró en la organización del Centro interno socialista que lideró desde 1938 hasta la segunda detención, ocurrida el verano de 1939. Al salir del campo de internamiento, a finales de 1940, retomó contactos con los grupos socialistas clandestinos y en enero 1943 fue uno de los promotores del Movimiento de unidad proletaria. A lo largo del mismo año, luego de la unificación del MUP con el Psi, en aquel momento reconstituido, formó parte del grupo dirigente del nuevo Psiup, para el cual será elegido secretario en enero de 1947. Mientras tanto, fundó la revista “Quarto Stato” y fue elegido miembro de la Asamblea constituyente, en donde desempeñó un rol central, en particular por su contribución a la formulación de los Artículos 3 y 49 de la Constitución.

Después del fracaso del Frente populas en abril de 1948, dejó la secretaría y fue marginado por el grupo dirigente del Psi, por no compartir su visión filo estalinistas. En 1953 fue confirmado como diputado en las elecciones políticas y en los años siguentes lideró la minoría del Psi. En 1958 fundó la revista “Problemi del socialismo”. Al formarse el primer gobierno orgánico de centro-izquierda, en 1953, promovió el nacimiento del nuevo Psiup. A persar de ser elegido presidente del nuevo partido, su trabajo se dirigió cada vez más hacia el estudio y la organización de los movimientos anti-imperialistas internacionales: en 1964 fundó y dirigió la revista «International Socialist Journal/Revue International du socialisme» y fue relator del Tribunal internacional Russell para los crímenes de guerra americanos en Vietnam.

En 1968 dejó la presidencia del Psiup por las disputas sobre la invasión soviética de Checoslovaquia y al año siguente fundó el Instituto para el estudio de la sociedad contemporánea (Issoco) en Roma que, en 1973, se transformó en la Fundación que lleva su nombre y el de su esposa. Elegido en el Senado como independiente en las listas Pci-Psiup, en 1973 promovió el Tribunal Russell II sobre la represión en América Latina. Fundó la Liga para los derechos y la liberación de los pueblos y la Fundación internacional Lelio Basso. En el mes de julio de 1976 fue protagonista de la Conferencia internacional de Argel, durante la cual se proclamó la Declaración universal de los derechos de los pueblos. Falleció el 16 de diciembre de 1978 en Roma.

Para más informaciones: leliobasso.it

Lisli Carini-Basso

Nació en Edolo en 1906, Elisa (Lisli) Carini pertenecía a una familia de la región Valtellina. Estudió derecho y se graduó en la Universidad de Milán, donde conoció a Lelio Basso, con el cual se casó en 1932. Aunque compartía las posiciones antifascistas y la necesidad de libertad y de auténtica democracia que caracterizaban la actividad política de su esposo, Lisli Carini prefirió seguir su proprio camino, cultural y de compromiso civil, no especificamente político. Se dedicó en un primer momento a actividades en el sector educativo, a la organización cultural, al Comité italiano para el desarme nuclear, del cual fue secretaria y animadora hasta 1963.

En 1969 dejó Milán (donde regresó en 1990) para establecerse en Roma y acompañar desde cerca las la constitución de la Fundación Lelio y Lisli Basso. En estos mismos años, Lisli intensificó su actividad de escritora, iniciada en 1959 con la publicación, para el editorial Avanti, de “Il sole sorge a ponente”. Siguieron el 1974 “La grande memoria” (Cino Del Duca, Milán); “Io-Tu” (La Luna, Palermo 1988) e “Cose mai dette” (Il Mulino, Bologna 1995).

Il sole sorge a ponente” (que es la frase con la cual los marineros japoneses, a oscuras de la situación, saludaron el espectáculo sobrecogedor de la experimentación nuclear estadounidense ocurrida el 1° de marzo de 1954, 160 KM mar adentro del atolón de Bikini) refleja la pasión dedicada a la batalla en contra del armamento nuclear. Un trabajo de documentación, con aportes de filósofos europeos, scientíficos americanos, artículos de revistas y de periódicos, sobre todo franceses e italianos.

Los intereses de Lisli Carini abarcaban la cibernética, la biotecología, la cominicación animal, las enfermedades endémicas. Sus temas favoritos se referían a la sociedad moderna o, mejor dicho, al hombre moderno, que debe, según ella, debía repensar el mundo por su incapacidad de controlar las consecuencias de sus ambiciones: desperdicio, violencia en contra de pueblos, grupos, particulares. Así como deriva de “La grande memoria”, sus preocupaciones, sus pensiamientos, adelantaban la crisis moral del Occidente: “las masas que se asoman hoy a la escena de la historia, sobrias por antiguas necesidades, son portadoras de altos valores y de verdaderas culturas, en particular de aquellos valores comunitarios que el obre occidental parece haber perdido”. En cambio, Io-Tu y Cose mai dette presentan un carácter autobiográfico, donde autobiografía significa culto de lo vivido en cuanto ocurrido. Predominan los episodios emblemáticos, como las frases pronunciadas por un hijo niño o en un momento de alegría en el medio de la guerra. Una verdadera memorialística, que se alimenta con el sentido de excepcionalidad no tanto de su misma existencia sino más bien de la existencia en si mismo.

Con respecto al tema del feminismo, Lisli Carini quiso ofrecer su punto de vista. Como para Sartre, es el antisemita que hace el semita, “así son los hombres que hacen las mujeres, con los ejemplos que proponen, las mujeres que eligen…”. Y como “la razón, la matemática y la física no tienen raza”, al mismo tiempo no tienen sexo.

En una carta sin fecha (probablemente escrita alrededor de los años Sesenta), Lelio Basso se dirigo a ella escribiéndole: “tu también, aunque por vías diferentes, estás buscando una respuesta acerca de los problemas esenciales de nuestro tiempo”, y sigue: “creo que, si logro realizar en mi actividad política esta conversión desde el cotidiano al esencial, esto me ayudará a estar más a tu lado y a sentirte más cerca”. El hecho de que la Fundación Lelio y Lisli Basso lleve también su nombre, quiere significar el reconocimiento de su visión peculiar de la vida y de la política. Falleció en 1996 en Milán.

""