Historia y perfil

Nuestra historia es el resultado de la convergencia de dos experiencias organizativas ideadas y fundadas por Lelio Basso: la Fundación Lelio y Lisli Basso – Issoco y la Fundación Internacional Lelio Basso. Ambos caminos, distintos hasta 2005, han reflejado las grandes vocaciones políticas e intelectuales del líder socialista: la batalla por la democracia, respaldada por los estudios histórico-sociales y jurídico-institucionales, y el desempeño internacionalista para la afirmación de los derechos humanos y de los pueblos en el mundo. Los procesos de globalización han matizado esta distinción, llevando a la integración de las dos experiencias, aunque conservando, al mismo tiempo, sus razones históricas.

Fundación Lelio y Lisli Basso – Issoco

Fundada en Roma en 1973, a partir de la fusión de la completa biblioteca particular de Lelio Basso con el Instituto para el estudio de la sociedad contemporánea (1969), la Fundación Lelio y Lisli Basso se erigió en Ente moral con el drecreto del Presidente de la República italiana en junio de 1974. Desde su orígen, su perfil cultural se ha definido a partir del encuentro y de la interacción entre dos ámbitos fundamentales del interés político e intelectual de Basso, que caracterizan la historia de sus actividades y la misma composición de la biblioteca y del archivo:

  • un ámbito histórico-social, que ya en una primera étapa (representada por la dirección de Gastone Manacorda y Georges Haupt) había permitido superar las tradicionales categorías ideológicas y las lineas de demarcación ético-políticas de la historia del marxismo y del movimiento obrero. En la segunda etapa, posterior a la muerte de Basso (y representada por la dirección, primero, de Alberto Caracciolo y, luego, de Giacomo Marramao), la investigación histórico-social se extendió de manera progresiva a otros sectores y ámbitos metodológicos, de la historia de los pensamientos a la historia urbana y medioambiental, a la historia de la ciencia;
  • un ámbito jurídico-institucional, en donde la atención específicamente teórico-política ha sido enfocada en el rol desempeñado por el Estado y por las formas jurídicas en la dinámica del orden y del conflicto social y, por lo tanto, en el mismo proceso constitutivo de los “sujetos históricos” (clases, élites, instituciones); y además el interés por la biblioteca y por el proceso de constitucionalización de Europa.

Un tercer elemento que contribuye, junto con los dos mencionados, en la definición de su perfil como Institución cultural es el rol público y su contribución al crecimiento de la vida democrática italiana.
Las actividades de la Fundación se han caracterizado desde siempre por una sólida combinación entre una fuerte llamada ideal, una vocación a la comparación y al resalto de la dimensión histórica, con atención constante hacia los datos que surgen del contexto social; no es casualidad que la Fundación, en principio, se llamó Instituto para el estudio de la sociedad contemporánea (Issoco). En su historia, la investigación crítica y el rechazo de cualquier forma de fascinación dogmática son, desde siempre, elementos constantes. Lelio Basso ha sido un hombre de fuertes convencimientos y pasiones. Sin embargo, el suyo era un marxismo crítico; su actitud era la de un disidente; su espíritu era el de un hombre irreductiblemente libre. Alrededor de la Fundación , entonces, se han reunido personalidades diferentes; aquí se ha dado lugar a debates libres y abiertos y han sido llevadas a cabo investigaciones sin prejuicios algunos. Si todo esto tiene sentido aún hoy, se puede afirmar, desde luego, que la Fundación ha sido y sigue siendo una “Institución de frontera”, en el sentido que su trabajo no se ha limitado a perseguir lo cierto.

Fundación Internacional Lelio Basso

Se constituyó formalmente a partir de la Declaración universal de los derechos de los pueblos, adoptadas el 4 de julio de 1976 en Argel, en los marcos políticos y culturales definidos por las Sesiones del Tribunal Russell I sobre Vietnam (1966-1967) y del Tribunal Russell II sobre las dictaduras en América Latina (1974-1976). Siendo lugar y proyecto de investigación permanente con el fin de denunciar la violación de los derechos humanos y de los pueblos y comprender sus causas profundas, la Fundación internacional ha realizado sus actividades junto con expertos de diferentes disciplinas, adoptando los derechos de los pueblos como metodología y criterio de referencia.
La historia de la Fundación internacional ha sido marcada por el surgimiento, el respaldo crítico y la condivisión de las numerosas resistencias (intelectuales y de campo) a las formas de dominación y opresión. La creación y consolidación de redes internacionales de individuos-grupos, históricos y recientes, han fortalecido su trabajo. Entre los instrumentos relevantes destaca la actividad del Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP) fundado en Bologna en 1979, que ha realizado hasta hoy un trabajo articulado en más de cuarenta Sesiones sobre violaciones de los derechos humanos y de los pueblos a lo largo de todo el mundo.
Luego de la fusión con la Fundación Lelio y Lisli Basso – Issoco, ha continuado su actividad como “Sección Internacional”, promoviendo y profundizando contactos e intercambios jurídicos, históricos, económicos, sociales y antropológicos sobre los “Derechos y la Liberación de los Pueblos” a nivel nacional e internacional. A lo largo del tiempo se ha afirmado como lugar de referencia y encuentro de las diferentes culturas de los derechos fundamentales y de la paz, en contra de cada expresión de guerra, dominación y desigualdad.

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